Carta digital con QR diseñada para el turista internacional. Sin descargas, sin apps, sin malentendidos en la mesa. El cliente escanea, lee en su idioma y entiende qué pide.
Cada vez que un turista no entiende el menú, pide menos. Cada vez que el mozo traduce, demora. Cada vez que cambiás un precio, hay que reimprimir.
El turista pide al mozo que le traduzca. El mozo improvisa, llega un plato que no era, termina con un descuento que nadie quería hacer.
Cambiás un precio en abril y a la semana ya hay cartas tachadas con birome. Reimprimir cuesta plata, tiempo, y proyecta descuido.
El papel no te dice qué plato miran más, cuál ignoran, qué buscan los turistas. Estás cocinando a ciegas.
Pensada de cero para restaurantes con clientela internacional, no adaptada de un software de delivery.
El cliente toca su bandera y toda la carta se traduce al instante: nombres, descripciones, ingredientes, alérgenos. Sin esperar al mozo, sin Google Translate, sin sorpresas.
El cliente toca un plato y aparece el detalle: descripción larga, ingredientes, alérgenos, ilustración. Las dudas se resuelven antes de pedir. El celíaco encuentra su plato. El vegetariano también.
El cliente marca lo que quiere, ve el total estimado, y cuando llega el mozo le muestra una pantalla limpia en español con cantidades y observaciones. El mozo lo carga en su sistema sin errores.
Una demo real con la carta de un restaurante de Villa General Belgrano. Tocá un plato, cambiá de idioma, agregá cosas al pedido. Es la misma experiencia que va a tener tu cliente.
Funciona en cualquier teléfono. Sin descargas.
Precios en pesos argentinos. Pago de setup único + abono mensual. Plan anual con dos meses bonificados. Sin permanencia, cancelás cuando quieras.
Plan anual: pagás 10 meses y bonificamos 2. Ajustes trimestrales por IPC/dólar.
Pasamos por tu restaurante, vemos tu carta actual y te armamos una demo con tres platos en los seis idiomas. Sin compromiso, sin presión.
Pedir demo gratis →